El siguiente paso era hablar con Lluís.

Ruth: Debes estar sorprendido por lo de ayer. Quería decirte que nuestro juego acaba aquí, que agradezco que hayas sido mi amigo pero que nunca pretendí engañar a Adrián contigo.

Lluís responde muy ofendido perdiendo toda su dignidad al insultarme incluso. Pero bueno, supongo que está dolido. No se lo tendré en cuenta. Y le recordaré como a un buen amigo.

Agrego a Alicia a la primera red social en que la encuentro y quedamos en su casa para hablar. No sé si puedo perdonar que me abandonará por las presiones de su familia.

— Me dejaste sola cuando más te necesitaba.

— Lo sé y lo siento de verdad, lo he lamentado todo este tiempo.

— Dejé que mi familia volviera a mi país para estar contigo —se me quiebra la voz mientras le hablo. Pero le hago un gesto para que me deje seguir hablando, es mi oportunidad para desahogarme. — Estaba completamente sola. Yo nunca quise que se enteraran así tus padres y me acusaste de ello.

— Pero fue muy brusco para mis padres y lo sabes. Ya les costaba asimilar que fueras mi amiga, que fueramos pareja era mucho para ellos en aquel momento.

— ¡Deja de excusarte en otras cosas por un momento!

— Lo siento, Ruth. Quisiera ayudarte pero no sé como.

— No estuviste cuando me hacías falta.

Y con eso, cojo mi bolso y me marcho. Pero ella me coge por detrás.

— ¿Te volveré a ver?

La suelto y le digo:

— Quien sabe.