Defunciones por suicidio y autolesión en hombres (azul) y mujeres (naranja). Gráfica del INE.

En las últimas dos décadas ha aumentado las cifras de suicidio. Hasta unos 3500 suicidios/año en los últimos años. Siendo hombres la mayoría de estas defunciones.

Defunciones por agresión (naranja) y por suicidio (azul) en mujeres. Gráfica del INE.

Podemos ver como los suicidios de mujeres llegan a casi 1000 por año desde el 2013, mientras que las defunciones por agresión se mantienen en 100-200 al año.

Defunción por accidente de tráfico (azul) y suicidio (naranja). Gráfica del INE.

Desde 1980 a 2007 los accidentes de tráfico eran mucho mayores a los de suicidio. A partir de la década de los 90, empezaron a bajar las cifras llegando a menos de 1000 defunciones por año. Las defunciones por suicidio, en cambio, han ido aumentando llegando a los 4000 por año.

Estas cifras muestran el grave problema que existe, un problema del que poco se habla. Es necesario concienciar a la población sobre el sufrimiento psíquico y generar políticas que protejan a la población previniendo las defunciones por suicidio.

  • Concienciar a la sociedad e informarla para romper los estigmas que hay entorno al sufrimiento mental es necesario.
  • También la labor del sector sanitario. Los profesionales deben estar preparados para responder ante los pacientes con ideas suicidas. Por ello, son necesarios psicólogos en urgencias y más programas de prevención.
  • Disminuir la discriminación entorno a los trastornos mentales y comportamientos suicidas.
  • Los medios de comunicación deben tratar el tema con mucho tacto.

El suicidio se puede evitar.