Soy una escritora con mis mil defectos e inseguridades, aún así me gusta enfocar mi carrera literaria como un proceso de mejora personal y profesional. El “adulting” no siempre nos permite estar tan activo como queremos, como bien leía por Twitter. Vamos malabareando con todo como podemos.

Nací con la necesidad de crear historias, nunca me ha faltado imaginación para crear juegos o escribir pequeños cuentos. Cuentos que aunque despierten mucha ternura en mí y además siempre van acompañados de algún dibujo, no tenían mucho sentido. Con el paso de los años empecé a escribir en formato digital en el ordenador. Y al llegar al instituto empecé a publicar en blogs. Es verdad que llevo menos de tres años mostrándome como Érica Fortuny. Y en este corto tiempo he podido aprender muchísimo más rápido, de otros escritores, de lectores y de profesionales como correctores o editores.

Preguntaban por Twitter si debíamos protegernos de nuevos escritores por su posible menor calidad y cómo afecta esto al mercado. Para mí ha sido una experiencia muy importante poder publicar para mi propio crecimiento como escritora y considero que no debemos privar a nadie de su propia decisión al respecto. De alguna manera se asemeja a los artistas cuando suben al escenario para coger experiencia a base de actuaciones, aunque no sea tan perfecta su técnica porque esto les permite tener una nueva visión y hace más visible sus puntos débiles para poder mejorar en ellos.

Además, en la escritura se unen otros aprendizajes: el proceso de autopublicar e incluso el proceso de publicar en editoriales. Ya no es solo escribir y obtener un feedback de nuestros textos, tenemos que aprender a vendernos y muchas más cosas. Al final es mimar el trabajo previo para que llegue en condiciones óptimas al lector. Cada vez que he errado en este proceso ha sido un aprendizaje extra. Claro que los errores en este proceso significan en dinero perdido del que se había invertido.

Salud mental

Como sabéis promocionar la salud mental es un eje central de Érica Fortuny. Como cualquier tipo de salud nos puede fallar en cualquier momento de nuestra vida y estar preparados para afrontarlo con nuestro entorno como apoyo es idóneo. Sin embargo, la sociedad aún tiene esta tarea medio pendiente y llega a perjudicar a muchas personas en proceso de sanación.

¡Hay tanto que podemos hacer y tan simple para mejorar la salud de los demás! Y por muy bonita que sea la teoría, sé que en la práctica llega a ser difícil. Las relaciones interpersonales son complicadísimas y no siempre es posible ser un apoyo. Pero creo que mandar un mensaje contundente puede ayudar a reflexionar. Espero que nadie se llegue a sentir mal por este tipo de mensajes.

No soy nadie ni puedo cambiar el mundo. Ni siquiera tengo derecho a decirte cómo debes ser o actuar. No obstante, juntos podemos desestigmatizar la salud mental y que la gente busque ayuda profesional sin miedo. Sin miedo a que la gente le juzgue y le encasille. Porque cuidar de nuestra salud integral es muy importante.